El efecto actor-observador

En el capítulo 15 se comenta que aunque tendemos a atribuir los comportamientos a factores personales o de disposición, típicamente atribuimos nuestro propio comportamiento a factores situacionales. Esta bien conocida atribución del prejuicio, mejor conocida como el efecto actor-observador, puede demostrarse muy bien utilizando la actividad sugerida por Mary Kite. Fotocopie y distribuya dos copias del handout 15-1 a cada estudiante. Pídales que llenen dos veces el cuestionario, una vez por una celebridad (por ejemplo, Kate Couric, Michael Jackson, Heather Locklear, Michael Jordan) y otra por ellos mismos. Después de que terminaron de llenarlos, pídales que cuenten las veces que contestaron "depende de la situación" para ellos contra la de la celebridad. Si sus resultados son consistentes con el efecto actor-observador (casi siempre lo son), usted debe encontrar que los estudiantes están mucho más abiertos a atribuir una característica a alguien más de lo que están para ellos. Pídales que expliquen por qué sucede esto (por ejemplo, ellos se ven comportándose en una variedad de situaciones, mientras que típicamente ven a las celebridades por la televisión). También puede expandir esta demostración, haciendo que los estudiantes contesten el cuestionario utilizando a su mejor amigo como la persona objetivo; esto demostrará muy bien que las atribuciones están afectadas por el grado que conocemos personalmente a alguien.

Kite, M. E. (1991). Observer biases in the classroom. Teaching of Psychology, 18, 161-164.